jueves, 19 de febrero de 2009

El niño Mauricio no pisa el barro


Si hacen clic con el ratón sobre la foto que inspira este corto pero indignado post, el navegador los llevará a Página/12 y podrán leer el artículo de Werner Pertot.

Dos fotos, dos épocas, el mismo abandono. La superior muestra al niño Mauricio (Macri), en una tarima improvisada por cuatro pallets, enarbolando niña pobre en la punta de la villa 15 de Lugano, en plena campaña.

En la inferior se puede ver a Roy Cortina del Partido Socialista, lanzando su campaña para ser electo legislador de la ciudad.

El tiempo pasó y salvo un alambrado para separar al terreno de las vías de un ferrocarril y que no puedan ingresar vehículos, la mugre, el barro que el niño Mauricio no quiso pisar y la pobreza, siguen allí. Para darle y darnos vergüenza.

Esta ciudad manejada como una empresa, donde hay premios por la no ejecución o la ejecución en menos de cada partida presupuestaria, el sur sigue postergado.

No estoy hablando del segundo cordón del conurbano bonaerense. Hablo de Lugano, Mataderos, Liniers, Soldati... Hablo de la capital pobre. Que sigue existiendo con un grado de exclusión que aumenta minuto a minuto y centímetro a centímetro que avanza el sur.

No es vida. Claro que no.


Foto: Página/12

2 comentarios:

M. (Una Ramera) dijo...

qué vergüenza me da tener a este tipo de gobernante

BUMAIË dijo...

Yo no lo tengo como gobernante y me da vergüenza también.
Será que al ser del Sur pero del Gran Buenos Aires y acostumbrado ya al "Apartheid" psicológico que siempre hundó para con las "Tolderías" de dicha zona y/o la franja Occidental, no espero mucho de sujetos como éste, pero acompaño en la repulsión escatológica que provoca su imagen.