martes, 30 de diciembre de 2008

Speedorry, la banda angostita de telefónica


Podría contarles mis peripecias con los imbatibles tengoundisquettede5¼enelmarote operadores de Speedorry, muy al estilo de La peleadora. Pero nadie lo hace mejor.


La única verdad es que en mi barrio esa empresa proveedora de Internet es monopólica, por lo tanto o te resignás a que hagan lo que se les cante en ganas, en el momento preciso en que se les ocurra o a carecer de servicio.


Esto ocurre en casi todos los rubros de servicio. Los entes presuntamente reguladores sólo atienden tu reclamo cuando ya no les queda qué pedirte. Burócratas al servicio de las empresas.

No soy un consumidor fácil. Me refiero a que soy un hueso duro de roer. Así que reclamaré hasta donde pueda llegar.

Mientras tanto, mi conexión está más intermitente que mi amigo Raúl y eso es decir...

No me queda más que enviarles un saludo virtual deseándoles lo mejor para el nuevo año y agradecerles estos meses compartidos.

Con la lavada de cara (si fuese marketinero le llamaría relanzamiento) y este pequeño post, me despido hasta muy muy pronto (Speedorry mediante).

Es lindo contar con Ustedes.

Es vida.




martes, 23 de diciembre de 2008

Sepan disculpar


Tenemos graves inconvenientes con nuestra conexión a Internet. En cuanto sean subsanados, volveremos con nuestras habituales pavadas.

Gracias por el aguante.

Claudio

viernes, 19 de diciembre de 2008

Héctor Malamud


Se acaba 2008, pero sigue trayendo sorpresas no gratas.

Falleció a los 65 años, un actor de talento inusual que abordó a lo largo de su carrera multiplicidad de roles. Teatro, cine, televisión. Fundador del Centro cultural Babilonia, ícono de una década en nuestra ciudad.

Aquí, nuestro sencillo homenaje.





viernes, 12 de diciembre de 2008

Retroceda 100 casilleros


25 AÑOS DE DEMOCRACIA


No sólo se trata de reflexionar sobre lo que fue, sobre lo que podría ser. Hoy, a partir de una noticia que llega de nuestra provincia de Salta, les propongo jugar a la oca.

Veamos:

  1. La legislatura de esa provincia acaba de aprobar la enseñanza religiosa obligatoria*, "como forma de transmitir valores". Retrocede 50 casilleros.
  2. Es conocida la política educativa del niño Mauricio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que lleva al sálvese quien pueda de semejante desastre (nunca tan bien dicho, pues parece que se educarán sólo quienes puedan pagar), ya que la educación pública si sigue como la proponen será sólo un lugar para contención (si es que aprenden lo que significa la palabra). Retroceda otras cincuenta.

Paremos un poco. Porque si seguimos retrocediendo, vamos a llegar a la instancia de volver a empezar, lo que en las mismas condiciones no haría más que agravar la situación, si ésto fuese posible.

Tengo espíritu federalista, pero a veces -cuando lo de Salta, por ejemplo- me sobrevienen unos ímpetus unitarios de aquéllos. Porque a esta altura del partido, no se puede fundamentar lo infundamentable con expresiones del tipo de "respetar las idiosincracias locales" para dictar o no, clases de educación sexual o salud reproductiva.

Bien sabido es que las provincias del noroeste se encuentran entre las más devotas y practicantes de la religión católica. También es sabido, lamentablemente, que todavía quedan rastros del "derecho de pernada" y son cosa de todos los días -aunque de eso no se hable- las mujeres golpeadas, los abusos a menores pobres y hasta muertes como la de María Soledad.

Más aquí, los porteños observan -indolentes- la política educativa que propone Macri.

Ver, aceptar situaciones como estas, me hacen pensar en un futuro cada vez más negro.

Sin embargo, siempre es posible barajar y dar de nuevo. Cuanto antes, mejor.

Los ciudadanos respetables de verdad de nuestras provincias del norte, los bolsillistas capitalinos, deberían hacer un mea culpa.

¿Serán capaces de levantar la vista los unos y de ponerse los largos los otros?

Sería un principio.


*(agregado gracias al comentario de Viejex)
Continuará.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Lunaria (Fin 2008)

El próximo Viernes 12 de Diciembre – 21hs se proyecta como corolario de la temporada 2008: La Comunidad, del español Alex de la Iglesia. Uno de los máximos exponentes de la comedia negra actual. Un derroche de ingenio y humor.

Como es costumbre, la función dará comienzo a las 21:00 hs. y para los que se quieran quedar, luego de la Proyección se realizará un debate sobre el Film.

Confirmar asistencias vía mail o por teléfono al 4704-5254.

CINECLUB LUNARIA
Iberá 1629 (entre Montañeses y Arribeños) – Núñez
Tel: 4704-5254
Bono Contribución $8 (incluye Vino, Té o Café)







miércoles, 10 de diciembre de 2008

Estaba la gente


25 AÑOS DE DEMOCRACIA

Corría diciembre de 1983. La ciudad era una vorágine y nunca tan bien aplicada una palabra, ya que lo que quiero expresar es una mezcla perfecta de las tres definiciones que da el diccionario de la RAE:


1. f. Remolino impetuoso que hacen en algunos parajes las aguas del mar, de los ríos o de los lagos.

2. f. Pasión desenfrenada o mezcla de sentimientos muy intensos.

    3 f. Aglomeración confusa de sucesos, de gentes o de cosas en movimiento.


Tenía tan sólo veinticuatro años. Creía. Luchaba. Hervía. Como casi todos en ese tiempo.

Estaba la gente.


Espectáculos callejeros, cines, teatros canchas de fútbol repletas a toda hora, en cada día. Gente en la calle. Mucha gente en la calle todo el tiempo. Los bares, pizzerías, restaurantes, bodegones, llenos de gente.


Me encontraba entonces participando en un espectáculo en La Manzana de las Luces (“Amarillo”, de Carlos Somigliana).

Para darles una pequeña idea: en la Manzana había unos cuatro, cinco espectáculos simultáneos. Y varios horarios de funciones, los siete días de la semana. Las salas y patios, aunque de capacidad exigua (60, 100 butacas), estaban repletos TODO EL TIEMPO.

Salíamos a la calle a mezclarnos en ese hervidero de gente, vestidos como personajes y repartíamos vales 4x2.


Estaba la gente.

Queríamos saber: consumíamos revistas y diarios. La calle era nuestra.


Hace diez años, en el final de la década más infame, volvimos a montar un espectáculo en la Manzana (Esta vez, “Hay que apagar el fuego” de Carlos Gorostiza.) Éramos uno de los tres elencos que ponían sus obras. El único para adultos. E Hicimos un éxito para la sala en ese momento: Un promedio de 15 personas por función, una vez por semana.


Andar hoy por esas calles me da una profunda tristeza.


Nos robaron la calle.


Es nuestro deber recuperarla.


Recuperanos.


Pero la democracia hay que construírla. De todo lo que nos pasa, somos cómplices, más por omisión, que por acción, no lo dudo.

Es nuestro desafío recuperar la calle.


Continuará.




Alicia Aller


Una actriz de una complejidad y -además- una espontaneidad enviables, joven aun, nos ha dejado. Olvidada por los productores de los multimedios que hoy informan su deceso y ofrecen condolencias y grandes palabras huecas, vacías de contenido. Hipócritas. Hipócritas y perversos.

Una persona que no dudó en ser taxista o vender lo que sea para no perder su dignidad como ser humano.

Alguna vez tendré que decidirme y poner en palabras la indignación que me causan ciertas cosas de los medios de hoy.

Nuestro sencillo recuerdo.

Parece que fue ayer


SERIE 25 AÑOS DE DEMOCRACIA

Desde hoy y espero sinceramente creerle a mis ganas, comenzaré a reflexionar junto a Ustedes sobre diversos temas que me vienen a la mente (a borbotones, como casi siempre) que tienen por denominador común estos últimos veinticinco años. Espero no abrumarlos y deseo que sirva para re despertar el espíritu de participación.

Más tarde, el primer envío de la serie.




Foto: kalipedia.com (acto de asunción de Raúl Alfonsín (10/12/1983)

lunes, 8 de diciembre de 2008

Migraciones


A los lectores del blog:

Estoy migrando a Linux. No es difícil, pero tampoco una paparruchada. En unos días volveré con mi constancia de siempre a postear mis pavadas sobre esto o aquello.

Los aprecio de verdad.

Hasta dentro de muy poco.



Imagen> Linux a mi medida. XXXL

martes, 2 de diciembre de 2008

Odios en red


Recibí un comentario a una de mis entradas de Ricardo Muñoz José, que me invitaba a leer un post del suyo.

En el mismo hacía mención a otros blogs que predican el odio hacia los perros, en virtud a sus deposiciones en la vía pública (en todo caso, desaprensión de sus dueños) y a que los ladridos de los mismos, molestan a la comunidad.

Cuando digo odio, quiero decir eso: ODIO. Ya que propician ni más ni menos la exterminación de los animales.

No pienso entrar a moralizar ni mucho menos. Una de las propuestas de Ricardo, es visitar en masa el blog de marras denunciando su contenido a blogger.

No coincido. Ya que además de no lograr nada concreto con la tarea, además le daríamos una inusitada publicidad a dicho pasquín.

No concuerdo con la eliminación de los perros, por supuesto, pero jamás levantaría un dedo para censurar a nadie.

Lo mejor que podemos hacer es charlar del tema con nuestros cercanos, contarles que este odio se está instalando y tratar de frenarlo con VALORES.


Seamos mejores seres humanos, dejemos de ser individualistas y actuemos en forma más adecuada, más social, más integrada.


Seamos responsables por nuestras mascotas y actuemos en consecuencia. Aunque más no sea por el amor incondicional que sólo ellos pueden brindarnos.

¡Guau!


domingo, 30 de noviembre de 2008

Colonia Vela vuelve a estar de luto


En los albores de la democracia en nuestro país (1983), se realizó la versión cinematográfica de la novela de Osvaldo Soriano "No habrá más penas ni olvido". El grupo de actores y actrices que participaron en el film fue descollante.

Pero había una yunta de personajes verdaderamente entrañables en la novela y también en el film: Cerviño y su "Torito", un viejo avión fumigador.


Si tengo que elegir una secuencia de dicha película para la antología del cine nacional, sin dudas, me quedo con Cerviño y Torito haciendo llover mierda sobre Colonia Vela, ese pueblo metáfora de país.

***

Los que habitualmente llegan a este humilde blog saben de mi veneración por los artistas. Seguramente entienden perfectamente la diferencia entre artistas y personajes del espectáculo. Los artistas, para mí, son sagrados.

La gente del espectáculo, como prefiero llamarla, son los cultores del éxito fácil, los que montan grandes producciones en los teatros del centro.


Los artistas son verdaderos actores, comprometidos con su tiempo, con la cultura de nuestro país.

A esa raza pertenecía ULISES DUMONT.

Puedo recordarlo en muchos personajes, del cine, la tv y el teatro. Tan buen tipo como feo, creador incansable de personajes que aun muchos años después siguen resonando en mi mente.

En su vida, se dió el gusto de compartir escenaarios, sets televisivos y de cine, con los más grandes exponentes de nuestro teatro. Los más grandes dramaturgos vieron personificado alguno de sus personajes por este prestigioso artista, quien supo no venderse, no transar ante la "nueva" tendencia de los productores masivos, de realizar castings a lo yanqui, sin importar trayectorias, talento y nombre.

Y el nombre de Ulises Dumont es para ser respetado.
Por eso, por su compromiso, por haber dado tantas "manos" a cineastas en sus operas prima. Tenía sólo 71 años. Fue capaz de encarnar desde personajes costumbristas hasta borders filosos, oscuros.

Hoy, leyendo las ediciones digitales de los diarios, me encontré con su sorpresiva ida. Hoy, este blog está de luto. Hoy el teatro, la tv seria y el cine argentino están de luto. Partió uno de los grandes. Desde mi agnosticismo, me gustaría imaginarlo juntoa Carlos Carella, Bárbara Mujica y otros enormes, compartiendo unos mates y una charla, ya sin fin posible.

¡Gracias, Ulises!




Foto: Afiche británico de "No habrá más penas ni olvido" (Cinenacional.com)

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Mundillo blog

No soy Martín, pero a veces me dan levísimos ataques de filosofía, que trato de ahuyentar rápidamente.

Bueno, como saben, admiro y sigo las aventuras de El gato vagabundo, pero ahora el tipo nos sorprende con un desdoblamiento de personalidad con El gato salvaje.

Está claro, es un gato y tiene múltiples vidas... Pero no tiene derecho a ser tan divertido en cada una de ellas. NO tiene derecho.

Esto ya no es filosofía es ENVIDIA. (Y les advierto que lo de la envidia sana, así como el egoísmo sano (que escuché alguna vez) no me termina de cerrar.

Pero, bueno, mordiendo los dientes, con el rostro medio verdoso, pero con mi sinceridad habitual, le doy la bienvenida al nuevo gato.

No es vida. ¿O sí?

viernes, 21 de noviembre de 2008

Aquellos vinilos I

Tengo más de 500 lp´s en mi baúl, pero hay algunos más que quiero recordar junto a ustedes, porque sencillamente marcaron parte de mi historia, mi primer Winco, el Geloso... Tantas historias que alguna vez compartiré seguramente... Les dejo un par de tapas más y me despido hasta la próxima.

Éste era de una banda favorita de mi hermana mayor:


Y éste otro uno de los predilectos de mi madre y mi prima Celia:






Aquellos vinilos



El sábado, en uno de esos arranques de limpieza general que suele caracterizarnos a quienes estamos a dieta, abrí el baúl y me encontré con mis viejos vinilos.

Esto me dio pié a dejar la limpieza hasta el próximo arranque y me sumió en una especie de sopor entre nostálgico y melancólico.

Había de todo. eran los disc
os de toda mi familia, desde Serrat a Santana, pasando por Werner Müller y hasta algún Alta tensión en Sótano Beat (?).

Me llamó mucho la atención la estética algo bizarra de algunos LP´s. Y me llené de buenos recuerdos...

Les dejo facsímiles de dos sobres para que tengan una idea de qué hablo. No hay nada más lindo que compartir recuerdos.

Hasta la próxima.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Así se informa


Ayer apareció en varios portales de internet (incluyendo diarios de tirada nacional y cadenas multimedios) la escueta información sobre un incendio en el centro Cultural General San Martín.

No se encontraba más que el titular y un par de frases agregadas sobre cuatro dotaciones de bomberos y datos sobre la inauguración del Complejo, refugio de la cultura y orgullo de los habitantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Hoy, la noticia había desaparecido de los medios.

La información, era falsa. Los medios que la difundieron y se hicieron eco, bien, gracias. Ni una nota de errata o disculpas.

Así nos informan.






Las llaves del reino


Durante aquellos viajes de capacitación por el interior de nuestro país, me tocó una sucursal del Banco Nación ubicada en el sur de la provincia de Buenos Aires.


Por lo que van a leer en esta anécdota, tampoco esta vez les puedo decir el lugar exacto. Por ende, llamaremos a esta localidad con el nombre de Costa Mosquito.


Costa Mosquito es una gran ciudad, por ende, tiene más de una sucursal del BNA. En una de ellas transcurría plácidamente la semana de capacitación. Lo de plácidamente tómenlo como un verdadero eufemismo, ya que el local era pequeño, estaba en proceso de refacción con el agravante de haber coincidido con el equipo de instalación de la red informática, que se hallaba algo atrasado.


O sea que en realidad era un caos. Un verdadero caos al que sólo morigeraba la calidad humana de la gente de la sucursal, del grupo de instalación y la mía propia. (Recuerden que no tengo abuela y a la que conocí durante mi infancia, adolescencia y principio de la adultez, no me quería ni un poquito. -¡bah!, era mutuo-).


En ese clima, transcurrían entre mates, cables y cajas de cerámica, las jornadas del curso.


El día jueves saqué el pasaje de vuelta para las 20:00 hs. del viernes, con lo cual debía dejar la sucursal alrededor de las 18:30. La hago corta: No alcanzaba el tiempo para hacer el paquete de informes en el último momento, por lo que decidimos que el viernes yo llegaría a la sucursal alrededor de las siete de la mañana para hacer tranquilo las fotocopias de los informes.


Antes de terminar la jornada del jueves, se me acercan el gerente y el contador de la sucursal y me entregan un manojo de llaves.


Sí. Las llaves del banco. Con la excusa de que no llegarían antes de las 8:30, ya que llevaban a sus hijos al colegio.


Me indicaron la ubicación y el funcionamiento del tablero eléctrico general de la sucursal y la puesta en marcha de la fotocopiadora.


Estábamos saliendo, cuando me hacen una última recomendación: Si pasa la policía, te ve solo en la sucursal y te pregunta por nosotros, deciles que te abrimos y que fuimos a llevar los chicos a la escuela y volvemos enseguida.


Volví al hotel, me refresqué, deseché el traje y, ya cómodo, me fuí a cenar.


Más tarde, en la cama, cuando ya no tenía ganas de leer y en el cable, como siempre no había nada interesante para ver, apagué el velador y me dispuse a dormir.


Me dispuse. Lo que no quiere decir que lo haya logrado. Porque recién en ese momento, me terminé de dar cuenta de que las llaves del banco estaban sobre la mesita de luz.


Para qué contarles... No pegué un ojo en toda la noche. Las llaves del banco.


¿Y si robaban el banco? ¿Cuál iba a ser mi coartada?


¿Quién iba a creerme? Un extraño, porteño -para más datos- tenía libre acceso a una sucursal del BNA...


A las 6:30, con las ojeras verde grisáceas colgando sobre mis rodillas y un café doble tomado a las apuradas, salí para el banco, como quien se dirige al cadalso.


Abrí la sucursal. Encendí las luces y luego la fotocopiadora. Al rato, percibo que un patrullero pasaba despacito frente a la sucursal junto a una corriente eléctrica que circulaba de un extremo al otro de mi columna vertebral. Siguieron de largo.


Cinco minutos después, llegó el contador, seguido de cerca por el gerente.


Me saludaron. Pusieron la pava, me convidaron unos mates y yo aproveché -como quien no quiere la cosa- a endosarles la prueba del delito, con la poca naturalidad y desenfado que me quedaban de mi experiencia teatral.


Ellos, no se dieron cuenta. Pero yo no me sentí seguro hasta que se abrió el tesoro y nadie salió gritando que estaba vacío.


No es vida.


lunes, 17 de noviembre de 2008

Confesión de lunes



Hace unos cuantos días que no encuentro sobre que escribir. Pasan pequeñas ideas, esbozos de entradas, por mi mente y siempre termino contestándome que no van a interesar. Para quienes el oficio de escribir es sólo un ejercicio personal e inevitable, no están hechos los blogs.
Les confieso:

Yo escribo un blog; necesito de vuestra participación. El Gato vagabundo dice que Arlt escribía blogs en sus Aguafuertes porteñas. en eso me permito disentir. Un blog interesante de verdad, se hace entre el que propone una idea central y los que comentan y las respuestas de quien oficia de disparador.


Tengo muchas centenas de visitas a esta página. Al contador agréguenle más de 1.500 de la primer etapa, en la que usaba otro medio estadístico que quité porque muchos criticaban sus ventanas emergentes.
Cuando leo un blog, comento indefectiblemente, porque sé que el autor lo espera, porque me consta que enriquece el contenido global. Porque me encanta participar (que no es otra cosa que ser parte). Entonces me doy cuenta que soy mejor comentarista que autor de un blog. Y me desanimo.

¿Por qué mentirles?
Me invento vacaciones como las de la semana anterior y cuelgo un par de regalitos musicales o en vídeo. Es mi manera de pedirles que no se limiten a pasar por acá. es mi manera de decirles que necesito sus comentarios.

Dejen de holgazanear y tipeen aunque más no sea una injuria. Los estoy esperando. A ver si recargo mis pilas.

martes, 11 de noviembre de 2008

Lunaria y Weir. ¿Un amor inconfesable?


El próximo Viernes 14 de Noviembre – 21hs estaremos proyectando Picnic at the Hanging Rock, del australiano Peter Weir (Truman Show, Gallipoli, Testigo en peligro y La sociedad de los poetas muertos, entre otras).

Como es costumbre, la función dará comienzo a las 21:00 hs. y para los que se quieran quedar, luego de la Proyección realizaremos un debate sobre el Film.

Ya se encuentran abiertas las reservas.
Confirmar asistencias vía mail o por teléfono al 4704-5254.

CINECLUB LUNARIA Iberá 1629 (entre Montañeses y Arribeños) – Nuñez Tel: 4704-5254 Bono Contribución $8 (incluye Vino, Tè o Cafè)

TITULO ORIGINAL: Picnic at Hanging Rock
AÑO: 1975
DURACIÓN: 110 min.
PAÍS: Australia
DIRECTOR: Peter Weir
GUIÓN: Cliff Green (Novela: Joan Lindsay)
MÚSICA: Bruce Smeaton
FOTOGRAFÍA: Russell Boyd
REPARTO: Rachel Roberts, Vivean Gray, Helen Morse, Kirsty Child, Tony Llewellyn-Jones, Jacki Weaver, Frank Gunnell, Anne-Louise Lambert, Karen Robson, Jane Vallis, Christine Schuler, Margaret Nelson, Ingrid Mason, Jenny Lovell, Janet Murray


Información derramada por
Raúl Bellomusto
Pepe grillo oficial del blog.



lunes, 3 de noviembre de 2008

Marta Gómez


Trabajábamos juntos. Bah, en el mismo piso. Ni siquiera en el mismo sector.

En ese tiempo yo vivía solo en un mini departamento por Villa Urquiza (Altolaguirre y Monroe).

Un día caí en cama con una bronquitis de aquéllas. No quise joder a mis padres ya que mi viejita no andaba bien de salud y, por ende, no les avisé.


Estaba muy solo. Y enfermo. Combinación explosiva en un varón que se precie. La bronquitis me había pegado fuerte y era una situación ideal para pelar al demandante que uno lleva dentro de si. Pero la combinación con mi soledad hizo que tuviese que bancármela como en realidad tiene que ser.


A la segunda noche, a eso de las ocho y media de aquel invierno de 1991, suena el timbre del departamento. Era la portera. Me venía a avisar que abajo había una chica que quería subir a verme, pues sabía que estaba en cama. Me dijo su nombre y (algo extrañado) le dije que la hiciera pasar.


Debo decir que lo de extrañado era porque, si bien sabía que ella vivía a unas cuadras, no era más que una compañera con la que mucho tiempo no me tocaba compartir.

Después de saludarnos me dio una bolsa con un tuper que traía y me dijo que lo llevase a la cocina. Dentro del recipiente: sopa casera de pollo.

Voy a parecerles un tarado, pero el gesto me conmovió muy mucho.


Desde aquél día nos fuimos haciendo más y más amigos. Y compartimos muchas cosas, lindas y feas. Hace un tiempo que la vida quiso que por razones muy puntuales no pudiésemos encontrarnos tanto como quisiéramos.


Siempre seguimos comunicados y sin echar culpas por no vernos. El jueves voy a verla después de casi un año y medio. A ella, a Gabriel, su esposo (un hueso difícil de roer para hacer amigos, pero que es un corazón de aquéllos).


Y voy a conocer a su segunda hija.

Van a pasar años, les garantizo, pero nunca, nunca, me voy a olvidar de aquella sopa casera de pollo.


Esto es para vos, Morticia.

A propósito de los 25 años de democracia


Es altamente recomendable la lectura de una excelente nota del periodista Eduardo Aliverti publicada hoy en Página/12.

Les dejo el link.


jueves, 30 de octubre de 2008

Mi primera vez en un cineclub III


Pido disculpas por la tardanza en presentar esta continuación, pero tuve que hacer un viaje repentino, que me sirvió (entre otras cosas) para cargar pilas.


He tenido participación a lo largo de mi vida (soy del pleistoceno superior) en varias faunas. La de teatro, la sindical, la de taller literario, en fin… varias.

Pero nunca me había acercado a la de un cineclub, aunque debería llamarse en este caso, flora y fauna.


Con mi experiencia en la coordinación de talleres y elencos teatrales y en cursos de microinformática, he desarrollado una ¿capacidad? de diagnóstico más o menos rápida pero siempre efectiva (dios me guarde) de los grupos en los que me toca intervenir.


En Lunaria, entonces, sin premeditación alguna, me encontré “ejerciendo” dicha cualidad. A veces, resulta importante, pero otras, créanme, se vuelve en contra, ya que no nos permite disfrutar del todo de la actividad.


La flora y fauna de Lunaria (por lo menos aquella noche) resultó algo variopinta y a la vez “de manual”.


Vamos a empezar ubicándonos en tiempo y espacio: viernes, noche, Núñez. Que no es lo mismo que decir viernes, noche, Lomas del Mirador.


A alguna señora le faltó la capelina al tono con su cartera y demás accesorios, para pintarla completa, o sea:


Señorasolaposiblementeviudaobienseparadahaceañosqueyacerrólapersiana¿vió?peroque
tratadehuirdelasoledadconcurriendoaeventosquizásalgoexóticosconsuamigadelalmasetrate
deuncursodeikebanafilosóficotrascendentalouncineclubqueestarecercadecasa.


Entre las dos suman casi ciento cincuenta años. Y falta que lleguen del brazo. Prefiere no opinar demasiado y cuando lo hace es para no agregar mucho que digamos.


Matrimonio síndrome nido vacío que intenta encontrar alguna actividad más interesante que enfrentar al otro. Ambos muy correctos, con pátina de “progres” y videófilos empedernidos, capaces de ir a ver -completo- un festival de cine tibetano, sin inmutarse y opinando hasta de los extras del film de turno. Ávidos de gaseosa americana original, saben de cine y nos lo hacen saber –eso sí- todoeltiempo.


Señor solo, quizás en busca de un grupo de pertenencia, que googlea sobre la peli un par de días antes para no aparecer como desinformado y repite alguna palabreja utilizada en una crítica de algún diario español y se deleita con su hallazgo.


Piscóloga de mediana edad para la que todo tiene que ver con el útero materno del director y que es capaz de encontrar un símbolo en cada toma.


Cinéfilo que vió más cine que los críticos organizadores y toda su parentela incluída, que cita la filmografía del director de memoria, en cinco segundos sin repetir y sin solplar y compite con ellos. Colgada de su brazo su novia más joven que lo admiiiiiiiira.


Madre munida de adolescente algo autista, a simple vista, pero que descerraja unos análisis cortos y certeros que lo dejan a uno con la sensación de que no todo está perdido en la juventud de hoy en día ¿vió?


Psicóloga forense con veleidades de vice directora de primario en ejercicio de las de antes a la que es preferible no contradecir, so pena de un escarmiento verbal que te deja como preguntándote qué corno hacés ahí.


Por último, Roberto y yo. Reciente pareja. O cuarteto, según mi sagaz y descarnado amigo Pepe Grillo.


A mí, me encantó. Me moví como pez en el agua, máxime con el changüí de ser presentado como amigo del crítico coordinador del evento, mencionando como al pasar que vimos juntos algunas pelis del director, lo cual me daba chapa de entendido por carácter transitivo (Gracias, Pepito).


Roberto, que me sigue como sólo se hace al principio de una relación, no fue muy convencido, ya que se autodenomina prejuiciosamente “no intelectual” como si hubiese que serlo para ver una peli y comentarla, que de eso se trataba la reunión. Salvo el episodio que nos alejó (asientos reservados pero no tanto…) la piloteó, ya que es partidario del cine como entretenimiento y nada más. ¿No es un sol?


Un último párrafo para el grupo en su totalidad (salvo los coordinadores del evento): Se notó silencios incómodos cuando los comentarios de los coordinadores rozaban lo social. Hablar de pobreza, de marginación, de exclusión social no resulta nada cómodo para quienes quisieran que esos temas no existiesen. Les resultará más plácido, quizás, que la muchacha los siga barriendo debajo de la alfombra.






viernes, 24 de octubre de 2008

Las diez películas que hay que ver antes de morir y por qué /// Justificaciones 8 (*)



LA PATAGONIA REBELDE





Porque es el film político por excelencia en la historia del cine argentino. Porque documenta las miserias de un gobierno democrático, lo cual debería de haber configurado una alerta para nuestra malacostumbrada amnesia. Porque cuenta con uno de los elencos más brillantes que cualquier peli argentina pueda ofrecer. Porque Alterio está muy malo. Porque Brandoni y Pepe Soriano están muy buenos. Porque es la última peli “fuerte” antes de que nos callaran por muchos años…






SED DE MAL


Porque arranca con el plano secuencia más célebre, mejor coreografiado y tremendamente expresivo que jamás se haya filmado. Porque no sólo tenemos a Welles en su madurez absoluta como creador, sino que nos brinda una actuación magnífica, fuerte, inolvidable. Porque está Marlene Dietrich, que nos ratonea con 50 años de retroactividad. Porque es lo único bueno que hizo en la vida Charlton Heston (ni siquiera por su actuación, sino que porque pidió al enorme Orson como director como condición irrenunciable para participar de la obra). Porque es una de, al menos, las mejores 5 películas de la historia.




(*) ¿Ocho ya? Parece que fue ayer...



Raúl Bellomusto
Pepe Grillo invitado del blog










martes, 21 de octubre de 2008

Mi primera vez en un cineclub II

Ahí nomás, tomé del cogote a mi sufrida pareja y nos fuimos a la parada del colectivo, no sea cosa de arrepentimientos.

Una vez allí, una fulgurante luz se fue acercando a nosotros dejándonos en una suerte de sopor hipnótico. Cuando pudimos reaccionar notamos que habíamos sido abducidos y teletransportados de la itálica Lomas del Mirador al coqueto Núñez.

Repuestos ya y llenos de interrogantes que no vienen al caso, nos encaminamos al local de la librería Lunaria, sede (viernes por medio) del dichoso Cineclub.

La función era a las 21:00 hs. Si hubiésemos ido en colectivo, habríamos llegado alrededor de las 20:45, pero con el asunto de la abducción, ganamos alrededor de 15 minutos.

O sea que a las ocho y media estábamos husmeando a través de la vidriera. Estaban los de la librería y Raúl, envuelto en cables. Al respecto me pasó algo muy curioso. Conozco a Raúl hace más de 18 años. La mayoría de ellos tuvo un frondoso y policíaco bigote. Desde hace algunos años,no. Me costó imaginarlo sin bigotes hasta el viernes. Fue en ese instante en el que levantó su mirada y nos vió, en el que terminé de aprehender su nuevo bastante viejo look. Es Pepe Grillo en persona. Ahora me cierra.

Azorado, por nuestra temprana llegada, emergió como pudo de entre la maraña de cables y salió a recibirnos. Nos indicó que mejor esperásemos en el bar de la esquina, porque todavía había tiempo y tenían que terminar de acondicionar el local.

Unos minutos después, mientras tomábamos nuestros cafés, apareció y se sumó a la charla.
Faltano escasos minutos para las nueve, nos dejó y nos prometió un par de sillones "re-cómodos", a modo de homenaje.

Cuando llegamos, estaban todos y nuestrso sillones ocupados. Así que terminamos cada uno por su lado y yo -encima- de costado. Digan que el silloncito era giratorio, porque mal que mal pude rotar un par de veces durante la proyección, cuando las piernas de un imberbe y el peinado de su madre me lo permitían. Es así. Esos instantes morigeraban mi creciente tortícolis.

Mientras Bruno y Raúl, los conductores/moderadores del evento, hacían la introducción, me dediqué a observar a la fauna presente.

Mañana les termino de contar.





Mi primera vez en un cineclub I


Mis únicos acercamientos a un Cine Club hasta el viernes pasado, fueron Víctor Iturralde Rua en Cineclub Infantil por la pantalla del canal trece de principios de los setenta (o sea que en realidad era un mero espectador) y mi participación en alguna proyección de cine con debate en la aurora de la recuperada democracia (pero tampoco vale, pues en ese momento ni se desayunaba sin debate).



Siempre me gustó el cine, siempre traté de ver todo lo que pudiese, pero confieso que tengo mis límites, quizás más prejuiciosos que verdaderos…



Pero tampoco soy un embanderado del Salven al cine malayo.



Mi amigo intermitente Raúl Bellomusto (crítico invitado habitual de este blog) hace rato que había perdido el sueño por no lograr mi concurrencia a Lunaria.



No sé ustedes, pero yo creo que con los amigos hay que ser generoso. Entonces, en un arranque (¿delirio? – recuerden que sigo a dieta) decidí adentrarme en ese sub- mundo, quizás alentado por el director de la película de turno: Peter Weir.



He visto varias pelis de Weir: Testigo en peligro, Gallipoli, La costa mosquito, Matrimonio por conveniencia, El año que vivimos en peligro, Sin miedo a la vida, The Truman show… y como me gustaba mucho el estilo del director, decidí presentarme en Lunaria y hacer la experiencia.






Continuará

lunes, 20 de octubre de 2008

¿Brindamos?


Espero sinceramente que sea verdad:

El Gobierno nacional, terminaría de cuajo con las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP).


SERÍA PARA FESTEJAR.

sábado, 18 de octubre de 2008

Mi primera vez en un cineclub

Anoche estuve en Lunaria, viendo y debatiendo sobre "The plumber" un telefilme de Peter Weir, un director de mis predilectos.

Pero este post es sólo un avance. Mi primera vez en un cineclub amerita dejar un poquito de intriga.

Me muerdo por hablar.

Mhhhhh...

viernes, 17 de octubre de 2008

Delirios de un gordo a régimen


Durante 2006 y parte de 2007 sufrí una importante depresión que me hizo ganar unos cuarenta kilos. De Octubre de 2007 a Marzo de este año, logré bajar unos 25.
Luego, por causas que no vienen al caso paro que no son una excusa más, me vi obligado a realizar una suerte de mantenimiento (no adelgacé más, pero tampoco aumenté de peso).

Hace una semana retomé mi dieta.

Lo particular esta vez es que la misma se desarrolla sin mayores problemas, salvo un pequeño detalle: padezco delirios.

Lo normal, en las primeras semanas de dieta, en mi caso, es sentir deseos frecuentes de algún alimento en particular (prohibido en la dieta, claro), que no suele ser una exquisitez muy sofisticada: un puré de los míos (bomba a la altura de la neutrónica), un choripán... esas pequeñeces.

Pero esta vez, ante el estupor de mi reciente pareja, aluciné mal.

Cual Hansel o Gretel imagino mi casita hecha de comestibles: Las vigas del techo de queso de cerdo y morcillón (alternadas), las tejas son fetas relucientes de jamón serrano.

Las paredes son de quesos duros y las aberturas metálicas fueron reemplazadas por quesos de pasta semi dura. De los grifos sale cerveza negra Schneider bien helada.

Puedo jurar que no poseo alimento prohibido alguno en nuingún escondrijo inalcanzable.

En fin, amigos, como pueden observar, mi vida no es nada fácil.

Y (mientras dure la dieta), no es vida.

martes, 14 de octubre de 2008

Iris Láinez


En estos tiempos de éxito express quizás no esté muy valorada una de las principales herramientas de un artista: la voz.

Me refiero concretamente a la tv. Plagada de púberes y adolescentes sin verdadero ejercicio teatral, que susurran sus textos con el mohín correspondiente y pendientes del plano que les otorga el director.

Escucharlos compartir una escena con actrices como Hilda Bernard o Lidia Lamaison, da cuenta de lo que digo y quizás algún sonidista pueda corroborarlo.

Actores se hacen en el teatro. en el ejercicio de todos sus potenciales, pero allí, en el día a día, donde no te salva un micrófono o una consola. debo ser antiguo, seguramente.

Pero actuar es mi pasión y la defenderé hasta el último instante de mi vida.

Por eso, desde aquí, mi humide homenaje a Iris Láinez, quien acaba de fallecer a los 86 años. No estamos siendo justos con nuestros artistas.

Prefiero decir que hay gente "del espectáculo", por un lado y artistas, por otro.
Y si así seguimos, ni siquiera seremos capaces de diferenciarlo en un futuro no muy lejano. No olvidemos a nuestros artistas.

Sería nuestro certificado de defunción como sociedad.

viernes, 10 de octubre de 2008

Lunaria vive.


El próximo Viernes 17 de Octubre – 21hs estaremos proyectando The Plumber, del australiano Peter Weir (Truman Show, Gallipoli, Testigo en peligro y La sociedad de los poetas muertos entre otras).



The Plumber es uno de los primeros trabajos de Weir y corresponde al periodo de realizaciones en Australia, anterior a su partida a Hollywood.



Como es costumbre, la función dará comienzo a las 21:00 hs. y para los que se quieran quedar, luego de la Proyección realizaremos un debate sobre el Film. Ya se encuentran abiertas las reservas.



Confirmar asistencias vía mail o por teléfono al 4704-5254.



CINECLUB LUNARIA Iberá 1629 (entre Montañeses y Arribeños) – Nuñez Tel: 4704-5254 Bono Contribución $8 (incluye Vino, Tè o Cafè)



un chivo de

Raúl Bellomusto

Crítico invitado



miércoles, 8 de octubre de 2008

Las 10 películas que hay que ver antes de morir // Justificaciones 6

MÁS ALLÁ DEL OLVIDO

Porque es una obra maestra de un intuitivo genial como don Hugo del Carril. Porque es la “Vértigo argentina”, adelantándose al propio Hitch en el tratamiento del tema del doble, pero a la vez homenajéandolo, a través de las casi explícitas referencias a “Rebecca”.

Porque posee una de las puestas en escena más cuidadas de la historia del cine argentino, porque su dirección de arte es impecable. Y porque es inconseguible y me hice de una copia, gracias al Museo del Cine.




HISTORIAS DE TOKIO


Porque junto a Kurosawa y Mizoguchi, Ozu conforma el triángulo fundamental de maestros japoneses. Porque la historia da muestras adelantadas y agigantadas del deterioro de la sociedad a través del comportamiento de los hijos y de los vestigios de la posguerra.

Porque está filmada según el “método Ozu”, con la cámara siempre baja (a la altura del tatami) y escasos movimientos – hay sólo un travelling en toda la película -. Porque, por si esto interesara, figura en casi todas las listas de las mejores de todos los tiempos.




Raúl Bellomusto

Crítico invitado intermitente (a veces)