jueves, 5 de junio de 2008

Dos caritas. Un miedito.


No soy justo. Me olvidé de D´elía. Si Castells en un punto me divierte con su incoherencia, D´elía me da un poco de miedito, no él en sí mismo... El miedito viene más que nada por verlo sentado frecuentemente tan cerca de nuestra presidenta. No sé. ¿Me estaré volviendo paranoico?
No es vida.

4 comentarios:

El gato vagabundo dijo...

Me recuerda a Lopez Rega. Y eso que yo era muy chiquito para recordarlo.

Esta mas que a Evita se esta pareciendo a Isabel...

Dios nos ampare

Anónimo dijo...

A mi humilde entender Luis D´elia no es un facho como Lopez Rega, ni un arribista como la Chavela (lease "Isabelita")...
En cuanto a Evita es una de las mujeres más grandes de la historia de la humanidad con una estatura identica a la del Che.
Es preocupante hacer una comparacion entre el compañero D´elia y el farandulero de Castells.
Paso a transcribir un parrafo de uno de los periodistas mas lucidos de la Argentina:
"La Dama, esta vez, se queda en posición expectante pero son avanzados los peones, como fuerza de choque. En este Gobierno, para estos casos, eso se llama Luis D’Elía, que va al programa televisivo más referencial del Grupo Clarín (es decir, a el programa periodístico, que está en cable porque el vértigo clip de la televisión abierta, intra o extra Clarín, ya no permite productos de opinión política. El cable está para eso. Para que la lógica massmediática diga que hay lugar para todos y que los “públicos” están “segmentados”. La prostitución fashion va por aire y los “debates” rapiditos con políticos y economistas, con pátina de pluralismo, van por cable. Los medios son irreprochablemente representativos y el mercado es un espectador inocente).
D’Elía es un personaje cuya sola imagen remite a las configuraciones simbólicas más repudiadas por el sector bienpensante de esta sociedad. Patotero, morocho, soez, agresivo, peruca tradicional. Un barrabrava, resumamos. Un tipo al que le cabe toda la sintomatología del energúmeno y que le cae como anillo al dedo al espanto pequebú tilingo, que se acomoda sus culpas con el rápido expediente de estar en contra de “los violentos”. Los medios lo usan como ariete para trazar la raya de lo que no debe aceptarse, y se reservan la prerrogativa de ser comprensivos con la fauna que conviene a sus intereses. El piquetero agrario Alfredo De Angelis, sin ir más lejos, fue expuesto como un chacarero harto que se transformó en líder natural del derecho a cortar las rutas. Figura simpática a la que le falta un diente, ya habrá tiempo para presentarlo como un desdentado fanático si es que hace falta. Y el vicepresidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, convocó a reparar en que era gente de piel blanca la que esta vez paró el país, pero nadie se escandalizó. D’Elía es, en cambio, una herramienta maravillosa para que el caceroleo de teflón se sienta a salvo con su conciencia, porque es tan brutal como para que más de allá de él no parezca que haga falta profundizar nada. Su tipología de “negro de mierda” es el cínico salvoconducto de los frívolos. Pero, así se admita que es un energúmeno, deberá reconocerse que no tiene un pelo de tonto. Brutal y bruto no siempre significan lo mismo. Ideológica y políticamente hablando, fue donde tenía que ir y dijo buena parte de lo que, en síntesis, no es más que lo que decimos todos los periodistas y animadores y cronistas y columnistas y grandes o medianos o últimos orejones del tarro mediático cada vez que nos cruzamos en radio-pasillo. No sólo respecto de Clarín en particular, como lo hizo él, sino en torno de los multimedios en general. ¿En que se convirtió el debate (¿debate?) sobre la nueva incursión de D’Elía? En discutir si quien lo mandó a hablar fue Kirchner. ¿Qué clase de discusión es ésa, en la que se polemiza sobre quién y no sobre qué? Justamente porque eso no es una discusión sino una trampa, hace falta redireccionar sentidos."
Que tengan buenas noches...
Miguel Artin desde el Chaco

Claudio Gabriel Alvarez Tomasello dijo...

Acabo de leer tu comentario, Miguel. Me voy a hacer cargo de mi parte, no la del comentarista anterior, pues yo no mencioné ni a López Rega ni a Isabel y mucho menos a Evita.
Ese lúcido periodista al que nombrás, es a quien yo más respeto junto a dos o tres más, dicen que es bueno reconocer los defectos. A lo mejor pequé de reduccionismo, puede que también sea un pequebú tilingo o un cacerolero de teflón.
Quizás la comparación con Castells no haya sido feliz.
Pero tanto vos, como yo sabemos quien es el enemigo. Coincido en el contenido de lo que dice Délia, pero no en la forma. ¿Ahora se entiende? Estoy harto de que las cosas no se digan con claridad, que tengan que ser dichas o presentadas por terceros. Estoy harto de vivir dejando pasar de lado las cosas que me molestan, que nos molestan a muchos.
No tengo gran formación ideológica. Es más, no tengo gran formación. Y sin embargo trato de aportar desde este blog, un granito de arena.
Vos has leído muchos otros post, no lo dudo. Y sabés que lo que escribo, lo hago con buena leche y sin dobles intenciones.
No me siento a ver el menú massmedia de Clarín & Co. Pero estoy harto de la violencia, harto de los dobles mensajes.
Con una mano en el corazón ¿No sería mejor para la sociedad que las verdades que le mandan a decir ( o que simplemente dice) a D´elia, las dijeran desde el poder y por cadena nacional?
Ahí sí que empezaría a creer.
Pero no, lo mandan al muere a ese señor, para que los medios lo fagociten.
Gracias por tu opinión. Y, aunque no lo creas, no pienso tan distinto a vos. Trato de crecer.

Anónimo dijo...

EHHH!!! Fue solo una opinion donde en ningun momento trate de agredir a nadie... menos a vos, cumpa.
Además siempre estamos aprendiendo de lo contrario es como el cliché que dice "es una forma de estar muerto"...
Lo que creo es que muchas veces existen contradicciones (que son humanas como dijo un "poeta" Lerner) o limitaciones ideologicas, otras veces doble mensaje... Quien puede saberlo con seguridad?
A D´Elia nadie lo mandó fue el con su organización y con otras organizaciones sociales y políticas hermanas.
La Plaza es del Pueblo y no de la derecha!!!
Un fuerte abrazo, cumpa.
Miguel Artin desde el Chaco.