sábado, 14 de febrero de 2009

Para compartir


Desde ayer estoy embargado por las emociones. Pude contactar a uno de mis MAESTROS, el Sr. Héctor Alberto Robles. Hoy es director de una escuela en el barrio de Lugano. Dentro de unos días me propongo verlo.
Sólo quería compartir con Ustedes mi gran emoción y un escrito que me envió para este humilde blog.

Si unos días atrás publiqué un post titulado "Más respeto que se trata de un artista", hoy les advierto que las palabras que me continúan merecen

MÁS RESPETO QUE SE TRATA DE UN GRAN MAESTRO

***

UNA HISTORIA EN DOS TIEMPOS


Leopoldo nació en España en 1889.

Lino nació en Paraguay en 1965.


Leopoldo era pobre.

Lino era pobre


Cuando Leopoldo tenía veinticinco años le dijeron que

en la Argentina iba a estar mejor.

Cuando Lino tenía veinticinco años le dijeron que

en la Argentina iba a estar mejor.


Leopoldo viajó a Buenos Aires y fue a vivir a un conventillo.

Lino viajó a Buenos Aires y fue a vivir a la Ciudad Oculta.


Leopoldo era carpintero.

Lino es albañil.


Leopoldo se casó con una italiana.

Lino se casó con una argentina.


Leopoldo compró un terreno y con sus propias manos levantó su casa.

A Lino le cedieron un terreno y con sus propias manos levantó su casa.


Leopoldo tuvo seis hijos.

Lino tiene cinco hijos.


A veces Leopoldo tomaba y se ponía violento.

A veces Lino toma y se pone violento.


Los hijos de Leopoldo fueron a la escuela.

Los hijos de Lino van a la escuela.


Para obtener los útiles escolares los hijos de Leopoldo pidieron su certificado de pobreza en el Consejo Escolar.

Los hijos de Lino, cuando necesitan, piden los útiles escolares en su escuela.


Los delantales que daba el Consejo Escolar eran blanco-amarillentos y se diferenciaban de los delantales blancos que llevaban los demás chicos.

Los delantales que la escuela les da a los hijos de Lino son iguales a los que llevan los demás chicos.



Leopoldo perdió su trabajo y tuvo que hacer changas.

Lino perdió su trabajo y tiene que hacer changas.


Cuando nació su última hija, Leopoldo sacó a Catalina de la escuela para que cuidara a su hermana. Catalina estaba en cuarto grado.

Cuando nació el último hijo de Lino, su hija Yamila me lo comunicó con mucha alegría.


Yamila va a la escuela y está en cuarto grado.


Por eso, cuando un chico deja de venir a la escuela, voy a buscarlo a la villa.


Leopoldo era mi abuelo y Catalina mi madre.

Lino es el papá de Yamila, mi alumna.



Héctor Alberto Robles

Julio de 2008



martes, 10 de febrero de 2009

La inteligencia humana es limitada



Pero la estupidez, no tiene límites. Esta frase solía descerrajarla siempre en forma certera, Aquiles Fabregat en la revista HUM®. Pues bien, leer esta nota, publicada por Crítica, me llevó a la frase de un plumazo.

Parece ser que este señor cobra por su tarea la no poco interesante cantidad de $50.000, por intervención.

Consultado por el diario se refirió a sí mismo y sus poderes diciendo: “Este método es una fórmula metafísica que la utilizo exclusivamente sin depender de nadie, cuando la aplico sobre la tormenta desactivo los núcleos que la forman y alimentan, por lo tanto elimino la posibilidad de que se genere algún fenómeno en un alto porcentaje. ¿De qué se trata este método? Se lo voy a explicar en pocas palabras y con ejemplos. Esta fórmula tiene que ver con la creencia y la fé". (SIC)

Podemos despotricar cosas como "lucra con la desesperación de la gente", "se aprovecha de quienes están pasando por una situación límite"... en fin, todas verdades de perogrullo, ya que, según mi humilde opinión, la culpa no la tiene el chancho...

Además, convengamos que quienes pueden pagar esa "tarifa", no deben ser indigentes ni mucho menos.

Pero resulta que estos señores del conflicto campestre están tratando de erigirse como alternativa política.

Entonces, eso nos afectaría a todos. Soy agnóstico, pero (por las dudas) dios nos libre.

No es vida.

lunes, 9 de febrero de 2009

Maníacos



Los hay de toda laya. Pero me voy a referir concretamente a uno que tengo muy muy cerca.

Hace un par de meses que nos rondaba las cabezas, a mí y a mi par, migrar a Linux. Es más, se los conté en esa oportunidad. Desde entonces, sólo utilizo Ubuntu (distro de linux) y soft libre.

No presentó en mi pc grandes dificultades. No fue tan así en la de Roberto. Es una computadora algo antigua, si cabe el adjetivo.

Es preciso informarles que tenemos cerebros opuestos: Yo, soy un típico y avanzadísimo usuario final, docente de micro informática, me considero un tipo creativo, pero un asno en todo lo que pueda delimitarse dentro del término programación. Todos me dicen que soy un vago, que me sobra inteligencia para programar cosas hermosísimas. Pero la verdad a mí si no es WISIWYG, no me agarran ni con un exocet.

Por lo tanto, desde hace años he decidido dejarles el mundo libre a los que adoran programar en esos áridos lenguajes que pululan por ahí.

No es el caso de Roberto, que es un entusiasta programador autodidacta. Tiene la cabeza lista para programar.

Durante estos últimos dos meses, hemos bajado e instalado en su pc, yo diría que más de 30 distribuciones de linux diferentes, siempre reducidas, para equipos viejos.

O no le reconocían la placa de red, o bien el monitor o el mouse se volvían inconfigurables, cuando todo venía bien, no permitían la instalación de codecs de audio y video.

Mi mente vaga le buscaba la solución bajando una nueva distro para que la probase, siempre con el aliciente de un par de buenos comentarios en foros varios.

Y así pasaban los días de Roberto: puteando, investigando, instalando, hurgando, desinstalando, actualizando, bajando paquetes que de tan bien envueltos siempre lo dejaban peor que antes.

Después del primer mes, le ofrecí un viejo windows 98, para que abdicase.

No obtuve otra respuesta que su terca insistencia de menteprogramadora. Él, seguía puteando, investigando, instalando, hurgando, desinstalando, actualizando bajando paquetes...

Así hasta el paroxismo.

Por suerte encontró la versión justa para su cascajo y todo funciona bien. Lo que sí es que el sigue puteando, investigando, instalando, hurgando, desinstalando, actualizando bajando paquetes...

De puro maníaco.

Todo esto me hizo aprender sobre mi par que nunca deberé desafiarlo diciéndole que algo no es posible.

No sé si es bueno o malo... pero la verdad: No es vida.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Una pausa



¿Nunca sintieron que alguien apareció en sus vidas para rescatarlos? en mi caso, siento que acaba de sucederme. Hace unos meses, bah.

Quería compartirlo con ustedes, que tienen esa extraña costumbre de husmear mis pobres escritos, aunque parezca algo demasiado íntimo.

Sólo me queda agradecerte, compañero. Y desearte un feliz día. Con vos, ES vida.


lunes, 2 de febrero de 2009

Señas particulares


Menuda polémica nos propone la agenda de los medios del establishment: Censuran al periodista Nelson Castro, proclaman a quien quiera oírlos. ¿Qué quieren que les diga..?

En mi opinión no es otra cosa que utilizar un método que debería sonarles -por lo menos- conocido.

La libertad de empresa que es en definitiva lo que tanto defienden. La nueva empresa permisionaria de un medio decidiendo su línea editorial.

Ojo: Estoy haciendo reduccionismo a propósito. No todo es tan sencillo como parece.

Lo que quiero hacer notar es que el establishment quiere reservarse ese derecho empresarial sólo para quienes piensan "como uno" ¿viste?

Si lo hacemos nosotros, está bien.

Si lo hacen otros que no pretenecen a nuestra manada, es censura.



domingo, 1 de febrero de 2009

Más respeto, se trata de un artista.


Hace unos meses me leí de un tirón el blog de Hernán Casciari, Diario de una mujer gorda. Me reí sin parar, me hizo reflexionar, me movilizó bastante. Es material recomendable. Por esos días me enteré que Antonio Gasalla estaba adaptando el material para llevarlo al teatro.

Hoy, con la obra estrenada y aun sin haberla visto (en cuanto lo haga les cuento), ardo en deseos de estar frente a ese maestro de la actuación, a ese profesional con mayúsculas.

Porque, má allá de todos los comentarios que pueda haber oído o leído, se que tengo la garantía de encontrarme con un espectáculo de esos en los que uno se siente respetado.

Y bueno... se trata de Antonio Gasalla...
ES VIDA.



Foto: movilpress