
La campaña de la nada, en la cual no se discutió ni una idea, está empezando a darsus frutos.
Por un lado, el gobierno nacional se abroquela en lo más histórico de sus filas y el ex-presidente pone todas las fichas en la regeneración de un espacio transversal ante la avanzada de lo peor de derecha.
Hace unos cuantos años el periodista Enrique Vázquez en la revista HUM® abogaba por un sinceramiento dentro de las filas de las entonces dos primeras fuerzas, peronismo y radicalismo, para parir -quizás- una nueva fórmula de izquierda nacional. Un utópico, el Vázquez de ese entonces.
Nadie se sincera en política. Todos terminan pugnando por el aparato de cada partido. Parece ser que resulta un paraguas de lo más apetecible.
Una lástima. Para nosotros, claro. Porque sería una forma de identificar correctamente a los que nos piden el voto. Hubiéramos evitado confusiones "grosas".
Así pasaron mil y una campañas proselitistas a cual más vacía decontenidos. Nunca votenos porque vamos a hacer (y ahí la lista). No. No voten a los demás porque son mierda al lado nuestro.
Y la peor de todas, la de la última elección.
Creo que todavía no nos hemos dado cuenta que la peor derecha ganó esta elección. Encima, ni siquiera es una derecha de ideas, culta, histórica. No.
Es una derecha banal, miserable y profundamente ignorante.
Pero la plata -que parece ser todo lo compra- es la que ganó esta vez.
A nadie del PRO se le cayó una idea. Sólo se limitaron a afirmar tres o cuatro slogans que prendieron en la ciudadanía merced a la inefable cadena nacional de medios privados.
Sólo en los últimos días se les escurrió su verdadera posición sobre temas emblemáticos como la estatización de Aerolíneas, Aguas y fondos jubilatorios.
Allí mostraron la hilacha, pero gracias a la cadena, no dejaron lugar para debatir nada de esto.
Ellos también están dando sus primeros pasos: Por ejemplo, la designación del jefe de la policía local. Un sospechado de varios delitos, ex -entre otras cosas- jefe de seguridad de Boca Juniors en la etapa del niño Mauricio. Un amigo. Y a los amigos no se les mira elprontuario. Más vale se les agradece con un puestito. Muy a tono a la política que en el PRO, fustigan desde el discurso.
Sigamos atentos, amigos, por favor. Que es muy posible que no sobrevivamos a otra década infame.
Y será nuestra entera culpa. Por acción u omisión.
No es vida.
Por un lado, el gobierno nacional se abroquela en lo más histórico de sus filas y el ex-presidente pone todas las fichas en la regeneración de un espacio transversal ante la avanzada de lo peor de derecha.
Hace unos cuantos años el periodista Enrique Vázquez en la revista HUM® abogaba por un sinceramiento dentro de las filas de las entonces dos primeras fuerzas, peronismo y radicalismo, para parir -quizás- una nueva fórmula de izquierda nacional. Un utópico, el Vázquez de ese entonces.
Nadie se sincera en política. Todos terminan pugnando por el aparato de cada partido. Parece ser que resulta un paraguas de lo más apetecible.
Una lástima. Para nosotros, claro. Porque sería una forma de identificar correctamente a los que nos piden el voto. Hubiéramos evitado confusiones "grosas".
Así pasaron mil y una campañas proselitistas a cual más vacía decontenidos. Nunca votenos porque vamos a hacer (y ahí la lista). No. No voten a los demás porque son mierda al lado nuestro.
Y la peor de todas, la de la última elección.
Creo que todavía no nos hemos dado cuenta que la peor derecha ganó esta elección. Encima, ni siquiera es una derecha de ideas, culta, histórica. No.
Es una derecha banal, miserable y profundamente ignorante.
Pero la plata -que parece ser todo lo compra- es la que ganó esta vez.
A nadie del PRO se le cayó una idea. Sólo se limitaron a afirmar tres o cuatro slogans que prendieron en la ciudadanía merced a la inefable cadena nacional de medios privados.
Sólo en los últimos días se les escurrió su verdadera posición sobre temas emblemáticos como la estatización de Aerolíneas, Aguas y fondos jubilatorios.
Allí mostraron la hilacha, pero gracias a la cadena, no dejaron lugar para debatir nada de esto.
Ellos también están dando sus primeros pasos: Por ejemplo, la designación del jefe de la policía local. Un sospechado de varios delitos, ex -entre otras cosas- jefe de seguridad de Boca Juniors en la etapa del niño Mauricio. Un amigo. Y a los amigos no se les mira elprontuario. Más vale se les agradece con un puestito. Muy a tono a la política que en el PRO, fustigan desde el discurso.
Sigamos atentos, amigos, por favor. Que es muy posible que no sobrevivamos a otra década infame.
Y será nuestra entera culpa. Por acción u omisión.
No es vida.


